De tandas en Albacete: prueba superada

El pasado domingo nos fuimos de tandas al circuito de La Torrecita, en Albacete. R-Events organizaba una jornada de pista abierta en este circuito y no pudimos resistirnos a participar. 6 horas de open pit lane, con muy poco tráfico (y muy educado), buen ambiente y la simpre impecable organización de R-Events. Además, el circuito de Albacete nos queda relativamente cerca y para colmo, era un circuito en el que nunca antes habíamos rodado… ¿se puede pedir algo más?

Quisimos aprovechar para ir con ambos coches a rodar. Por un lado queríamos rodar con Stefanie, nuestro Golf MK2 de resistencia al que ya conocéis. Desde las pasadas 12h de Cartagena en Marzo, donde nos vivos relgeados por diversos fallos mecánicos, Stefanie ha recibido algún que otro reajuste en pro de encontrar la máxima fiabilidad. Era pues buen momento para poner el coche sobre la pista y ver que tal se comportaba.

Además del GTI MK2, también llevamos hasta el circuito a nuestro E36 328i Coupe tandero, el cual llegaba a Albacete con algunas mejoras relacionadas con los frenos. Las mejoras no estaban destinadas a mejorar la frenada en si misma, si no a mejorar la fiabilidad del sistema de  frenos, evitando el desfallecimiento del mismo en condiciones de exigencia.

Stefanie (Golf MK2 GTI) y BMW E36 328i, recien llegados a su box.

Nuestro 328i E36 es un trasto muy majo para ir de tandas. Es propulsión, el motor se defiende bien, es barato de mantener y un sin fin de bondades más… Pero se ha quedado sin frenos todas y cada una de las veces que lo hemos llevado a un circuito. Dependiendo del circuito y de la temperatura ambiente, el desfallecimiento completo del sistemas de frenos se producía antes o después, pero siempre terminaba por fallar.

Esto nos ha ocurrido una y otra vez… en Jarama, en Cheste, en Cartagena, en Calafat. Y lo cierto es que este problema nos ha traído de cabeza durante bastante tiempo. Hemos probado distintos líquidos de frenos, pastillas, discos… pero nunca a terminado de funcionar bien.

Para esta ocasión el 328 venía con todo el sistema de frenos renovado. Nuevos discos delanteros (Brembo MAX), nuevas pastillas de frenos (EBC Yellow Stuff), nuevo líquido de frenos (Castrol React SRF Racing), nueva bomba del ABS, con el ABS desconectado y conducos de refrigeración desde el paragolpes frontal hasta los pasos de ruedas delanteros. Estos conductos de aire, originales de bmw (51712233361, 51712233362), deben ayudar a mantener la temperatura de los frenos dentro de parámetros aceptables. He de reconocer que estos conductos me parecían una tontería… pero lo cierto es que hacen su trabajo.

En pista nos acompañaron auténticos mitos

Con esta nueva reconstrucción de los frenos, por primera vez el 328 y sus frenos aguantaron con sobresaliente todo el día de tandas. El freno se mantuvo estable vueltras tras vuelta, con un tacto del pedal duro y con el recorrido justo. Es más, fue la primera vez que realmente pude notar que las pastillas, al coger temperatura, frenaban mejor. Por fin fue posible hacer punta-tacón con comodidad, sin que el pedal del freno se hundiese más y más con el paso de las vueltas. Pudimos rodar sin descanso, sin necesidad de enfrair y el sistema de frenos aguantó toda la sesión matutina sin desfallecer y sin que se notase peor el pedal o el tacto del freno.

Tras el parón obligado para comer, volvimos a pista con el cielo amenazando lluvia. Apenas minutos después de dar comienzo la sesión de tarde empezó a llover de forma contundente. Durante un buen rato la lluvia descargó sin compasión y los responsables del circuito mantuvieron el semáforo rojo. Viendo que el paron iba para largo, muchos participantes decidieron dar por finalizado el día y poco a poco fueron recogiendo y marchándose. Lo cierto es que llovía mucho… y que nosotros también pensamos en irnos, pero por suerte decimimos esperar.

Chaparrón vespertino…

La espera se hizo algo larga, no lo voy a negar. Pero pasado lo peor, obtuvimos una increible recompensa. La lluvía fue menguando y los organizadores decieron abrir pista hasta el final de la sesión. Tan sólo quedábamos un mini grupo de irreductibles, tan sólo cuatro coches… Un mazda MX5, un Mazda RX8, Stefanie y nuestro E36 328i. Fuimos los afortunados que pudimos disfrutar del asfalto mojado para nosotros sólos, como si fuéramos los dueños del circuito.

La sesión matutina fue algo más bien de toma de contacto, no conocía el circuito y por tanto ni la trazada ni las zonas de frenada ni los cronos fueron los más adecuados. De hecho, el mejor crono que hicimos con el 328i fue un 2:02.82, lo que dista mucho de ser un buen registro. Sin embargo, por la tarde, con el circuito ya memorizado pudimos ir fuerte y disfrutar de la conducción en mojado como unos aunténticos energúmenos. ¡Ojalá todos los días de tandas fuesen igual!

Aparte de que resultó un día muy divertido también es cierto que tanto el 328i cómo Stefanie aguataron sin problemas mecánicos de ningún tipo. Cierto es que con lluvia las mecánicas sufren mucho menos, pero aun así, nos fuimos satisfechos hacía casa, pensado que el trabajo realizado en los coches había merecido la pena. Aun queremos probar ambos vehículos más a fondo, así que trataremos de participar en algun otro track day tan pronto cómo nos sea posible.

Una imagen vale más que mil palabras:

Llueve… 😀

Gracias por leernos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resolver : *
22 − 21 =